FONDO DE COOPERACIÓN > EL FONDO CASTELLANO-MANCHEGO DE COOPERACIÓN Un Fondo de Cooperación es un organismo sin ánimo de lucro que gestiona un fondo económico con el objetivo de promover, apoyar y coordinar iniciativas de cooperación internacional para el desarrollo, especialmente las llevadas a cabo desde las instituciones y entidades locales, así como estimular la participación ciudadana y la reflexión en la sociedad sobre estos temas. El ámbito de actuación de los Fondos suele coincidir con una Comunidad Autónoma y están integrados por instituciones públicas locales (Ayuntamientos, Diputaciones Provinciales, Mancomunidades, Gobierno Autonómico), que participan de manera unitaria, independientemente de los partidos políticos que las dirijan. También pueden contar con la participación de instituciones privadas. Los fondos de cooperación nacieron con la intención de ser un instrumento al servicio de los municipios que dedican una parte de sus presupuestos a la solidaridad y la cooperación. Los fondos ofrecen a sus miembros la posibilidad de trabajar conjuntamente, propiciando iniciativas de mayor envergadura que las que podría acometer cada entidad de forma individual. Al mismo tiempo, aseguran la continuidad de los proyectos, garantizando que la financiación no dependa de cambios políticos. Para las ONG y asociaciones que desarrollan proyectos de cooperación al desarrollo, los fondos suponen la ventaja de ser una alternativa a la dispersión de pequeñas convocatorias de ayuntamientos, con criterios de financiación y de gestión diferentes, pues los fondos establecen criterios y bases de convocatorias comunes. Otro de los aspectos positivos de los fondos es la gestión, de manera conjunta, de los proyectos y acciones de desarrollo, estableciendo criterios que pueden fomentar el desarrollo humano y sostenible, dando apoyo a proyectos más grandes. Los fondos ponen a disposición de las entidades asociadas equipos técnicos para facilitar la evaluación, el control y la transparencia de la gestión de los proyectos. El Fondo Castellano-Manchego
de Cooperación, se creó por la Ley 3/2003,
de 13 de febrero, de Cooperación Internacional para el Desarrollo,
como instrumento para impulsar actuaciones integrales en materia
de cooperación internacional y favorecer la máxima
participación ciudadana.
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