ÁREA DE VOLUNTARIADO > VOLUNTARIADO > El voluntariado se ha consolidado como un fenómeno social, las actuaciones y actividades que una voluntaria o voluntario puede realizar son innumerables y se amplían día a día. De todas formas, puede hacerse una clasificación de éstas actuaciones en torno a cinco grandes campos profundamente interrelacionados entré sí con el objeto de ayudarnos a entender mejor la dirección de nuestra acción voluntaria. 1. Solidaridad La acción solidaria va dirigida hacia aquellas personas o grupos de personas con problemas específicos que limitan su desarrollo personal o colectivo. El voluntariado, instalado en la cultura del altruismo, del compromiso libre y gratuito, promueve el contacto social entre distintos grupos, generando espacios de encuentro, que tienden a consolidar el apoyo próximo como forma de relación humana. Acciones concretas: ayuda a domicilio; servicios sociales en hospitales; relacionar a personas en situación de necesidad urgente con los servicios comunitarios o con otro tipo de recursos; programar actividades y servicios que promuevan la participación; acogida de personas afectadas por situaciones especiales; información y asesoramiento; etc. 2. Prevención El voluntariado con su actuación, no trata sólo de paliar situaciones injustas o marginales, sino que intenta prevenir aquellas causas que las generan, anticipándose a los problemas. 3. Reinserción Las voluntarias y voluntarios, con su dedicación y esfuerzo, representan una alternativa para aquellas personas que, estando inmersas en situaciones de severa marginación, no disponen de otros referentes, únicamente aquél en el que viven. Acciones
concretas: crear grupos de ayuda mutua; programas personales de inserción; facilitar las gestiones y tramitación de ayudas; programas educativos y culturales; colaboración en la búsqueda de puestos de trabajo; etc. 4. Desarrollo social Supone promover la participación y dinamización de la comunidad en la que vivimos, abordando la resolución de sus problemas y contribuyendo a desarrollar los servicios necesarios para un mejor funcionamiento y un mayor bienestar. Acciones concretas: sensibilizar a la comunidad sobre su propia problemática; fomentar el asociacionismo; hacer de mediador entre las Administraciones y la iniciativa privada; promover la comunicación a través de actividades recreativas y culturales; potenciar el carácter reivindicativo de las asociaciones; etc. 5. Sensibilización y denuncia social El voluntariado representa un modo de vida más humano y supone, por parte de las voluntarias y voluntarios, una mayor cercanía al resto de individuos y a las condiciones en las que viven. Evidencia y denuncia las situaciones de injusticia y marginalidad generadas por la sociedad y que, como un miembro más, ha contribuido a crear. El voluntario o voluntaria opta por transformar esta sociedad. Acciones concretas: favorecer la toma de conciencia de la sociedad sobre los problemas; colaborar en aquellas campañas y acciones que promuevan la educación en la solidaridad; controlar las acciones de los poderes públicos y entidades sociales para que no sean ineficaces; etc.
A su vez, estos cinco campos se desarrollan en las siguientes áreas de intervención: voluntariado socioasistencial (mayores, discapacitados, enfermos, infancia, adolescencia, juventud, drogodependientes, inmigrantes,...), voluntariado medioambiental, cultural, de cooperación al desarrollo, de defensa de los derechos humanos, de protección civil, etc.
Por ejemplo, un/a voluntario/a puede tomar parte en actividades de difusión de una campaña de denuncia (campo de actuación) de la vulneración de los derechos humanos, en una ONG, que se dedique a temas de defensa de los derechos humanos (área de intervención). La Fundación Castellano-Manchega de Cooperación dispone para su difusión, de una bolsa de programas y actividades de voluntariado que realizan las asociaciones y entidades de nuestra Región, donde se ofrecen amplias posibilidades a todas aquellas personas interesadas en realizar actividades de voluntariado.
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