
Plataforma del Voluntariado de España
Discurso inaugural del IX Congreso Estatal de Voluntariado, pronunciado por la Presidenta de la Plataforma del Voluntariado de España, Carmen Laviña.

El pasado mes de noviembre de 2006 se llevó a cabo en Toledo el IX Congreso Estatal de Voluntariado, un foro abierto de participación y reflexión sobre el significado e implicaciones del voluntariado en la sociedad. Por ello traemos a estas páginas el discurso inaugural del Congreso pronunciado por Carmen Laviña, cuyas reflexiones creemos que aportan una visión realista del movimiento voluntario en nuestro país.
Este año me costaba mucho empezar esta especie de discurso. No sabía qué decir, aunque no faltaban las novedades. Era como si las palabras hubieran quedado vacías, desprovistas de sentido. No valieran ya para decir lo que pensamos, y sobre todo lo que sentimos.
Y de repente, ante unos buenos amigos, aquí mismo en Toledo, mientras hablaban del “pasotismo” que hay en la sociedad, se me ocurrió utilizar este término que se ha utilizado siempre en un sentido peyorativo, dándole la vuelta. De esta manera se me ocurrió que en el voluntariado somos “pasotas”.
Somos pasotas porque vemos la vida “en clave” de:
- Ejercicio de derechos y deberes ciudadanos.
- En clave de solidaridad.
- En clave de conquista o reconquista –según los años de lucha—de los derechos civiles.
- En clave de participación, de red…
Y pasamos
De… Involucionismos.
De… sálvese quién pueda…
De… quítate tú para ponerme yo.
De… salir en la foto.
De… “mi” territorio, “mis” usuarios, “mis” subvenciones, “mis” temas…
La gente que militamos en el voluntariado no somos personas del “mi”, sino del “tú”. El Voluntariado en los últimos años ha dado un salto del individualismo a lo colectivo, de la participación puntual, del voluntarismo al activismo. El movimiento voluntario no somos una forma mansa de organización de la sociedad, somos activistas de lo humano, activistas de la denuncia, de la prevención, de la asistencia… pero por encima de todo activistas de lo personal, Creemos, firmemente, en que la solidaridad debe comenzar por uno mismo, por cuidarse, por no abandonar a su familia y a su red de amigos…
Pasamos de la envidia.
Pasamos de la falta de cooperación.
Pasamos de que la gente prefiera el botellón al biberón de un niño hambriento…
Pasamos de que la gente no sepa qué pedir de Reyes porque tenga el fondo de armario a rebosar y la cabeza en alquiler sin amueblar.
Pasamos de que los “necios” se conjuren contra los que valen. Es más… Pasamos de nosotros, porque lo que importa son los otros… Pasamos de tener complejos por ser un peral entre manzanos, distintos, jugosos, exquisitos pero diferentes.
Estoy convencida, que estas claves son de fácil interpretación en un enclave como el de Toledo, donde han confluido 3 culturas, y han inventado hace siglos lo que ahora nosotros queremos reglamentar: la convivencia, la interculturalidad.
Con este denodado esfuerzo llevamos batallando 20 años la Plataforma del Voluntariado de España, que precisamente cumple su 20 aniversario este 2006 y que ha recibido, junto con todas las ONG, como regalo el más preciado: El cambio del 0,52% del IRPF al 0,7.
No se si las ONG en general han valorado rigurosamente este histórico cambio. No se si alguien se ha planteado escribir una carta, con la siguiente dirección:
A don nadie
Calle de la desesperanza
Dándole el siguiente mensaje: Querido señor, querida señora, ahora tenemos bastantes más medios económicos para ayudarle, para que usted abandone su calle y se traslade a la de la esperanza, y para que usted sepa que tanto para las ONG como para las instituciones usted siempre ha sido alguien: Un ser humano, una persona, un ciudadano, una ciudadana con derechos y con identidad.
El 0,7 es para las ONG esa callada palmada en la espalda, ese reconocimiento a nuestra labor profesional, a nuestro denodado esfuerzo por dar respuesta a los cambios sociales que se han ido produciendo y que hemos ido asumiendo. Hace años no había asociaciones que se dedicaran a la atención de personas con SIDA porque esta epidemia no había surgido, tampoco quién se dedicara a atender a las víctimas de violencia de género porque era una realidad que no había emergido, a las personas inmigrantes porque todavía no se habían sumergido en los procelosos mares de pateras y cayucos…
Hace años no nos dedicábamos a determinados tipos de cáncer que han ido extendiéndose, a las personas enfermas de Alzheimer… En fin, nuevas realidades sociales han requerido nuevas respuestas, que nos hemos empeñado en dar, con profesionalidad, con eficiencia y eficacia…
Hoy día lo tenemos también un poquito más fácil por la incondicional apuesta de las Administraciones públicas por los temas sociales, porque contamos con una Ley de Autonomía y Dependencia, porque nos hemos ganado una Ley Integral contra la Violencia de Género, porque estamos luchando por una futura Ley de Igualdad o una futura reglamentación jurídica de la participación ciudadana.
Porque somos personas que planifican y cuentan con Planes como el de Inclusión Social o el de Voluntariado…
Señoras y Señores don nadie, esos de la calle desesperanza, las personas voluntarias de España queremos decirles que no sólo trabajamos por el bienestar sino también por la felicidad, y los voluntarios y voluntarias sabemos con lo poco que son felices muchas personas que nada tienen... Y lo damos también a cambio de nada...
Queridos y queridas congresistas, estimadas autoridades, alteza real… no nos equivoquemos… La clave no es la Solidaridad, el Voluntariado sabe que la clave está en ser persona y en ejercer como ciudadana con derechos, pero sobre todo, con deberes hacia quienes jamás se quejan de las injustas circunstancias sociales que les ha tocado vivir.
Queda dicho, en este magnífico enclave intercultural que es Toledo a 28 de noviembre de 2006.
Muchas Gracias.
Carmen Laviña
Presidenta Plataforma del Voluntariado de España
"La clave no es la Solidaridad, el Voluntariado sabe que la clave está en ser persona y en ejercer como ciudadana con derechos, pero sobre todo, con deberes hacia quienes jamás se quejan de las injustas circunstancias sociales que les ha tocado vivir. |

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