
Servicio Voluntariado Europeo:
DI NO A LA ANESTESIA LOCAL

Después de seis años acercando el SVE a jóvenes de C-LM, podemos asegurar rotundamente que la bondad más visible del Servicio Voluntariado Europeo es que acaba con los efectos de la anestesia local.
Tanto los voluntarios que hemos acogido en nuestros proyectos como aquellos otros a los que hemos servido de trampolín hacia el trabajo voluntario en otros países, han disfrutado de una muy positiva experiencia de aprendizaje. Independientemente de las motivaciones iniciales que les condujeran hasta el SVE, este contexto de voluntariado les ha llevado a mejorar sus competencias en ámbitos de actuación concretos y esto, a la postre, les ha ayudado a encontrar trabajo y/o a reengancharse en la formación reglada. Todos han adquirido herramientas lingüísticas en otros idiomas. Todos han desarrollado unas habilidades sociales e interculturales que van a utilizar de por vida. Todos han dado un gran salto en lo que se refiere a su capacidad de adaptación y planificación, a su posibilidad de proyectar sus ideas para ponerlas en marcha en los ámbitos de lo social, lo cultural, el medioambiente, las artes, el patrimonio, etc.
Como tutor de voluntarios, da mucho gusto ver cómo uno ha creado una empresa en su país de origen; otra ha sido contratada para coordinar la comunicación y las relaciones institucionales en una ONG de ámbito europeo; otro ha movilizado las asociaciones y las administraciones de su país para crear el Consejo de la Juventud; otra ha continuado su formación en el campo de la cooperación internacional; otra ha descubierto que su verdadera vocación es trabajar con discapacitados; otra ha encontrado un apoyo determinante en su experiencia como voluntaria del SVE para conseguir su primer contrato como trabajadora social; … y mucho más.
Sin embargo, desde mi punto de vista, lo más relevante de nuestros voluntarios del SVE es que todos han experimentado un desarrollo exponencial en lo personal y en lo humano: su sentido crítico; su capacidad de empatía; su percepción de la injusticia social; el conocimiento que tienen de sí mismos, de sus potencialidades y de sus limitaciones; es muchísimo mayor que antes de andar el camino del SVE. Acaban su proyecto y se percibe que el voluntariado en el marco del SVE les ha hecho inmunes a la anestesia social que demasiadas veces nos rodea.
Curiosamente, aunque en este breve artículo no soy respetuoso con la cuestión de género (he usado el masculino en todo momento) hay que hacer justicia diciendo que la excepción en este tipo de voluntariado es encontrar chicos: el SVE tiene cara de mujer joven. Algo querrá decir esto, me parece…
Si preguntamos a las entidades que vienen acercando el SVE a los jóvenes, descubriremos cómo estos voluntarios impulsan un cambio y una mejora, despiertan diferentes niveles de capacidad de crítica gracias a su diversidad de puntos de vista; ponen en contacto a las entidades con la realidad; favorecen que las entidades nos sumerjamos en la piscina de Europa, propongamos proyectos en otros marcos de formación o de acción social, encontremos socios estables o puntuales para ofrecer mejores servicios en nuestros diversos ámbitos locales, etc. En definitiva, en numerosas ocasiones los voluntarios del SVE ponen un espejo delante de nuestros ojos y nos guían hacia el autoconocimiento. Convierten nuestras entidades en espacios aún más abiertos a la construcción social. O, en otras palabras, evitan que caigamos en la anestesia: nos fuerzan a la innovación, refrescan nuestras ideas y muchas de nuestras metodologías.
¿No has cumplido aún los 31 y eres residente legal de algún país de la UE? Infórmate, consúltalo, decídete y lánzate al SVE.
¿Eres una entidad juvenil y buscas una inyección de energía? Infórmate, consúltalo, decídete y lánzate al SVE.
Adolfo Patón
AFEMJO-CLM

Actividad de formación para el SVE. |
"El SVE propicia el desarrollo de habilidades sociales e interculturales que se utilizarán de por vida." |

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