
La formación de los agentes
de la cooperación castellano-manchega

La Formación se incluye en las líneas de actuación del Fondo Castellano-Manchego de Cooperación como un elemento imprescindible para la mejora de la calidad del trabajo de los agentes de la cooperación de la Región. En sintonía con esta prioridad, el área de Cooperación de la Fundación, con el objetivo de mejorar las capacidades técnicas de los distintos actores que intervienen en al ámbito de la Cooperación al Desarrollo en Castilla-La Mancha, llevó a cabo a lo largo del año 2007 una serie de actividades dentro de su Plan de Formación.
En función de los objetivos concretos perseguidos por variados grupos de destinatarios (voluntarios y técnicos de ONGD, funcionarios de la JCCM y de Ayuntamientos, o, simplemente, personas con interés por formarse en este tipo de cuestiones), se propusieron cursos diversos en cuanto a contenidos, metodología y duración. Un primer bloque formativo se centró en la Cooperación para el Desarrollo y otro, de reciente incorporación, en la Educación para el Desarrollo y la Sensibilización.
Dentro del primero habría que hablar del “Curso de introducción a la cooperación para el desarrollo”, cuyo objetivo era mostrar a lo largo de un fin de semana (16 horas) la realidad de la cooperación al desarrollo mediante el acercamiento a sus principales conceptos, actores y herramientas, tanto desde una perspectiva general como desde el ámbito de Castilla-La Mancha. Dicho curso se destinó a representantes de entidades públicas y privadas, así como a personas interesadas en la materia.
Un planteamiento similar en cuanto al objetivo perseguido, aunque dirigido únicamente a funcionarios de la Junta de Comunidades a lo largo de 4 días (20 horas), tuvo el “Curso de Formación Básica en Cooperación Internacional para el Desarrollo”.
Con un enfoque técnico más específico se realizaron otras dos actividades formativas. Por un lado, un “Taller de seguimiento y justificación de proyectos de cooperación para el desarrollo” y, por otro, un “Curso sobre diseño y gestión de proyectos de cooperación para el desarrollo”.
La primera de ellas tuvo como objetivo principal formar a los asistentes, fundamentalmente desde un punto de vista práctico, en la metodología de elaboración de los informes de justificación de los proyectos aprobados por la FCMC.
La otra actividad, el “Curso sobre diseño y gestión de proyectos de cooperación para el desarrollo”, fue de una duración mayor que la del año precedente, pasando de uno (16 horas) a dos fines de semana (32 horas) consecutivos, dada la necesidad, planteada por destinatarios anteriores, de disponer de más tiempo para abordar con mayor detenimiento y profundidad las materias objeto de la misma. Su objetivo era mejorar, con una metodología lo más participativa posible, las capacidades técnicas de trabajadores y voluntarios de ONGD y asociaciones de Castilla-La Mancha, facilitando a los participantes conocimientos y herramientas para la gestión de proyectos de cooperación, y profundizando en las fases del ciclo de un proyecto de desarrollo según el Enfoque del Marco Lógico, con especial énfasis en la identificación y la evaluación.
También es necesario destacar la responsabilidad de la Fundación en la formación de los participantes en el programa Jóvenes Cooperantes de Castilla-La Mancha. Esta formación, que se desarrolló durante dos fines de semana, se enmarca en el proceso de selección de los jóvenes que participan en el programa y tiene como objetivo introducirles en los aspectos básicos del desarrollo y la cooperación internacional.
Por último, se puso en marcha un nuevo modelo de actividad formativa, la “Sesión básica de cooperación”, actuación, en este caso, dirigida a los miembros del Consejo Municipal de Cooperación del Ayuntamiento de Cabanillas del Campo (Guadalajara) y a otros representantes de distintos colectivos políticos y sociales de la localidad, con el objetivo de acercar y asentar conceptos básicos sobre cooperación, con especial detenimiento en el ciclo del proyecto y en el manejo de criterios de evaluación “ex ante”. Por las características del Fondo Castellano-Manchego de Cooperación como instrumento favorecedor de una más eficaz cooperación municipal, y por tratarse de un Ayuntamiento adherido a dicho Fondo, la valoración de la actividad fue muy positiva y se toma como un primer paso de una labor a potenciar a lo largo de 2008.
Como se dijo anteriormente, el segundo eje de nuestra actividad de formación se centró en la Educación para el Desarrollo y la Sensibilización. En este caso, se celebró un “Curso sobre diseño y metodología de proyectos en el ámbito de la sensibilización y la educación para el desarrollo” (16 horas) planteado como un primer acercamiento a la materia con el objetivo de consolidar conceptos e instrumentos básicos entre técnicos y voluntarios de ONGD castellano-manchegas.
En total, durante 2007, han participado en las actividades formativas de la Fundación, en materia de cooperación para el desarrollo, 140 personas, en su mayoría pertenecientes a ONGD e instituciones públicas. Desde el convencimiento de que la formación es una de las mejores inversiones que se pueden realizar desde cualquier entidad, la Fundación Castellano-Manchega de Cooperación va a continuar fortaleciendo sus actividades formativas. Para ello, se van a poner en marcha nuevas iniciativas, que abordarán temáticas específicas relacionadas con la cooperación al desarrollo, y se va extender la experiencia de las Sesiones Básicas de Cooperación, que pretenden acercar a los consejos locales de cooperación, así como a otros colectivos interesados, una formación básica en materia de cooperación.
Gerardo Magariños
FCMC

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