
Proyectos visitados Guatemala-enero 2009 Enfermeras para el Mundo

A finales del mes de enero se realizó un viaje de seguimiento a Guatemala, durante el cual se visitaron varios de los proyectos que el Fondo Castellano-Manchego de Cooperación apoya en este país. En esta ocasión se exponen los logros de dos proyectos llevados a cabo por Enfermeras para el Mundo en los municipios de San Martín Jilotepeque, Patzicía y Patzún, en el departamento de Chimaltenango.

1
MEJORA DE LA COBERTURA SANITARIA DE 58 CASERÍOS RURALES DEL MUNICIPIO DE SAN MARTÍN JILOTEPEQUE MEDIANTE EL REFUERZO DE LAS COMPETENCIAS DE LA RED DE PROMOTORES/AS DE SALUD Y COMADRONAS TRADICIONALES
Tipo de proyecto: |
Cooperación al Desarrollo |
Sector: |
Salud y nutrición |
ONGD: |
Fundación Salud y Sociedad-Enfermeras para el Mundo |
Contraparte: |
Asociación para la Promoción de la Salud y el Desarrollo Socioeconómico (APROSADSE) |
Coste total del proyecto: |
136.449,27 € |
Aportación Fondo
Castellano-Manchego de Cooperación: |
98.592,54 € |
| Entidades colaboradoras: |
Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha:
92.532,54 €
Ayuntamiento de Azuqueca de Henares: 6.000,00 €
Asociación AFAD: 60,00 € |
El proyecto planteaba, en coordinación con el sistema público guatemalteco de salud, mejorar la cobertura sanitaria de la población de 58 caseríos rurales de San Martín Jilotepeque (departamento de Chimaltenango), poniendo a su disposición una red de promotores/as de salud y comadronas con competencias reforzadas que realice atención sanitaria básica, las derivaciones necesarias hacia estructuras sanitarias de la red pública y llevar a cabo acciones de promoción de salud para crear un entorno saludable y prevenir enfermedades.

Reunión de promotores/as y comadronas en la sede de
APROSADE
|
La intervención consiguió reforzar la formación de 80 promotores/as de salud y 52 comadronas tradicionales dependientes del programa de salud del socio local, APROSADSE. Cada uno/a de estos/as promotores/as y comadronas recibió formación sobre temas fundamentales para la salud de la población con la que trabaja, y desarrolló, como parte de su preparación, varias sesiones de promoción de salud en su entorno. Asimismo, el proyecto consideró el refuerzo de los instrumentos de trabajo habituales de promotores/as de salud y comadronas, mediante la entrega de 58 botiquines comunitarios gestionados por el/la promotor/a y kits de instrumental básico a 80 promotores/as y a 66 comadronas. Además, se incluyó un proceso de formación en cuestiones nutricionales -2 sesiones- para 18 grupos de mujeres (281 beneficiarias) con los que colabora habitualmente la asociación local.
2
“UT`ZILEJ K`ASLEN” (MEJOR VIDA CON SALUD): FORTALECIMIENTO DE LA COBERTURA SANITARIA DE LAS ZONAS RURALES DE SAN MARTÍN JILOTEPEQUE, PATZÚN Y PATZICÍA. DEPARTAMENTO DE CHIMALTENANGO
Tipo de proyecto: |
Cooperación al Desarrollo |
Sector: |
Salud y nutrición |
ONGD: |
Fundación Salud y Sociedad-Enfermeras para el Mundo |
Contraparte: |
Asociación para la Promoción de la Salud y el Desarrollo Socioeconómico (APROSADSE) |
Coste total del proyecto: |
295.676,48 € |
Aportación Fondo
Castellano-Manchego de Cooperación: |
98.586,00 € |
| Entidades colaboradoras: |
Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha:
50.586,00 €
Ayuntamiento de Alcázar de San Juan: 23.000,00 €
Diputación Provincial de Cuenca: 15.000,00 €
Ayuntamiento de Esquivias: 10.000,00 € |
Se trata de un proyecto de 12 meses que pretende reducir la alta incidencia y prevalencia de morbilidad y mortalidad por causas prevenibles en 14 aldeas-barrios y 74 caseríos del municipio de San Martín Jilotepeque, 10 comunidades en el de Patzicía y 25 en el de Patzún, todos ellos en el departamento de Chimaltenango (Guatemala).
La propuesta persigue fortalecer las capacidades ya alcanzadas en el proyecto anterior (“Mejora de la cobertura sanitaria de 58 caseríos rurales del municipio de San Martín Jilotepeque mediante el refuerzo de las competencias de la red de promotores/as de salud y comadronas tradicionales”), financiado por la FCMC en la convocatoria de 08/11/05 y finalizado el 31/12/07, así como extender a otros municipios rurales del departamento de Chimaltenango los aprendizajes del mismo.
Entre uno y otro contaron con la financiación de un “proyecto puente” que les sirvió para no perder el contacto con el primer grupo de beneficiarios e ir preparando a los del nuevo proyecto.
Las principales actuaciones del segundo proyecto, aún en fase de ejecución, son:
- La formación de agentes comunitarios de salud: 80 promotores/as de salud y 66 comadronas tradicionales beneficiarios de la primera fase refuerzan sus conocimientos; además, 27 promotores/as de salud y 50 comadronas tradicionales del municipio de Patzún, y 18 promotores/as de salud Patzicía reciben formación básica.
- La mejora de la infraestructura y equipamiento del sistema de salud de la región: el puesto de salud de la comunidad rural de Oratorio se rehabilitará, y el centro de salud de San Martín Jilotepeque y ocho puestos de salud se dotarán de equipamiento básico.
- El acceso a medicamentos básicos: entrega de 58 botiquines comunitarios y formación para su gestión.
- El fortalecimiento de los programas de nutrición y salud sexual y reproductiva: diagnósticos de desnutrición y VIH, formación, cultivo de huertos familiares.
- El apoyo a la organización comunitaria en cuestiones de emergencias y salud.

Promotores visitando el centro e interior de las instalciones del centro de salud de Patzía
|
Dada la materia objeto de ambas intervenciones -la salud- es fundamental su incardinación en el sistema público guatemalteco, el cual, con sus importantes limitaciones de recursos materiales y humanos, no sólo es beneficiario del proyecto sino que participa en él mediante su apoyo en capacitaciones y cesión de espacios desde los centros de salud de San Martín Jilotepeque, Patzicía y Patzún.
El colectivo beneficiario está constituido por hombres y mujeres de escasos recursos económicos, fundamentalmente pertenecientes a la etnia kaqchiquel. Las condiciones de vida de las comunidades beneficiarias son muy precarias, por lo que costearse un médico de carácter privado o adquirir medicamentos les supone un esfuerzo muy importante, a lo que hay que añadir la gran dificultad de acceso, por la orografía del terreno y la escasez de medios de transporte, a los centros de salud correspondientes.
La colaboración de la población local por contribuir a los objetivos del proyecto es muy importante ya que, además de la labor, en precarias condiciones, propia del desempeño de sus distintas responsabilidades (promotores, comadronas), el sacrificio que han de hacer para asistir a las sesiones de capacitación es notable, dada la dispersión geográfica de las comunidades y las dificultades para los desplazamientos.
Tanto la figura del promotor/a como la de la comadrona son conocidas en la zona y vienen ejerciendo su labor con anterioridad a los proyectos, pero sus medios y formación eran mejorables por lo que las presentes intervenciones se orientaron hacia ellas. En un contexto socio-cultural tan tradicional como éste, las comadronas únicamente son mujeres, si bien hay que destacar su participación activa en las reuniones y su presencia en los comités coordinadores.
La contraparte, APROSADSE, es una organización de base que también trabaja en el ámbito del desarrollo agropecuario y buena conocedora de la realidad local. Cuenta con personal capacitado, motivado y buen conocedor del contexto, aunque las dificultades para acceder a las comunidades beneficiarias son altas por su dispersión geográfica, las deficientes vías de comunicación y la escasez de vehículos.

Beneficiarias en la sede de APROSADE
|
Es pronto para valorar los efectos del primer proyecto más allá de los beneficiarios directos, puesto que este tipo de intervenciones produce cambios a medio o largo plazo y necesita de actuaciones complementarias (sensibilización en cuestiones de medioambiente y salud, mejora de infraestructuras domésticas como sistemas sanitarios u hornillas sin salida de humos, etc.) pero, al menos parece que no ha habido problemas para la permanencia de promotores y comadronas, y no se prevén más adelante (salvo lo avanzado de la edad de varias de las comadronas), en tanto son figuras que vienen existiendo y, en la media que pueden, las autoridades sanitarias las vienen apoyando, especialmente a las segundas, incorporadas oficialmente al sistema de salud.
Respecto al segundo proyecto en particular, no es posible valorar sus efectos por cuanto éste se encuentra prácticamente comenzando aunque, como extensión de la primera fase (de la que se sirve para darle continuidad en ciertos aspectos y cuya metodología y contenidos son muy similares), se está aprovechando del impulso y de las enseñanzas extraídas anteriormente y sus logros se prevén satisfactorios.
Por último, cabe apuntar que este tipo de proyectos, en contextos como en los que se desenvuelven, para la efectiva consecución de unos objetivos que superan intervenciones como las presentes, necesitarán en un futuro de actuaciones complementarias al trabajo iniciado (sensibilización en cuestiones higiénico-sanitarias y medioambientales, saneamiento, tratamiento de basuras, mejora de las condiciones habitacionales, etc.).

subir |